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Estimado equipo editorial de Finanzas y Negocios, Espero que estén bien.
Claves de la nota
- En Latinoamérica 167 millones de personas viven en inseguridad alimentaria y El Niño sumará 16 millones.
- La FAO reporta que la región pierde el 11,6% de los alimentos entre poscosecha y venta.
- La reformulación redujo un 18,6% el azúcar y 15,4% las calorías en bebidas entre 2000 y 2020.
Además de saludarlos, quisiera compartirles de primera mano esta información que preparamos recientemente con la Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB) sobre las predicciones para la industria de alimentos y bebidas en Latinoamérica con El Fenómeno del Niño y el desperdicio de alimentos.
Con gusto, si desean profundizar en algo, puedo ofrecerles una entrevista con Juliana Cortez, Directora de Asuntos Públicos, Comunicación y Sostenibilidad de ALAIAB.
Quedo atento a sus comentarios y a lo que puedan necesitar.
Gracias.
Predicciones para la industria de alimentos y bebidas en Latinoamérica
Latinoamérica y el Caribe enfrentan un panorama alimentario exigente donde 167 millones de personas viven en inseguridad alimentaria, cifra que El Niño agravará en 16 millones adicionales, golpeando con fuerza al Corredor Seco centroamericano. La Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB) analiza este escenario junto con el desperdicio de alimentos regional.
A esto se suma que, según la FAO, la región pierde el 11,6% de los alimentos entre poscosecha y venta minorista (más del 40% en frutas y hortalizas), concentrando el 20% de las pérdidas poscosecha mundiales.
Pérdida y el Desperdicio de Alimentos
De cara al Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (29 de septiembre), la ALAIAB destaca que el procesamiento industrial, tecnologías de vida útil y envases técnicos son fundamentales para asegurar que más alimentos lleguen a destino optimizando agua, energía y recursos en la región centroamericana.
“Etiquetar y restringir alimentos basándose exclusivamente en su nivel de procesamiento físico, utilizando el término ultraprocesado muchas veces de forma ambigua o sesgada, tiene limitaciones metodológicas, dado que el procesamiento en sí mismo no determina la calidad nutricional de un producto”, afirmó Juliana Cortez, Directora de Asuntos Públicos, Comunicación y Sostenibilidad de ALAIAB.
“Las políticas deben procurar regulaciones fundamentadas en evidencia científica sólida y criterios objetivos”.
Por ello, la Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB) le apuesta a un debate regulatorio basado en cinco dimensiones científicas medibles, dado que proporcionan reglas claras que fomentarán la confianza del consumidor y evitarán barreras técnicas al comercio en la región.
Estas son:
- Perfil nutricional real (el contenido de azúcares, sodio, grasas, fibra y proteínas)
- Densidad de nutrientes
- Tamaño de la porción recomendada
- Inocuidad garantizada (mediante estándares como HACCP o ISO 22000)
- Biodisponibilidad de los nutrientes.
Asimismo, la tecnología y el uso de ingredientes avalados por organismos independientes como el JECFA serán esenciales para lograr un modelo alimentario más saludable, accesible y sostenible.
Reformulación industrial e innovación científica
La reformulación industrial de productos demostró su eficacia en Latinoamérica entre 2000 y 2020, logrando reducir un 18,6% el azúcar y un 15,4% las calorías en bebidas no alcohólicas, retirando 144.000 toneladas de azúcar en Brasil y cumpliendo en un 87% con la reducción de sodio en Costa Rica.
Gracias a esta evidencia, la innovación científica y la reformulación industrial serán determinantes para mejorar la nutrición a gran escala y fomentar las prioridades de la salud pública.
Saludos / Best regards / Atenciosamente,




















