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Los rendimientos de los bonos del Tesoro y la Reserva Federal
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a largo plazo alcanzaron máximos de más de dos décadas, presionados por las preocupaciones sobre la inflación, el déficit y la deuda federal, así como por las expectativas de un mayor endurecimiento monetario de la Reserva Federal.
Claves de la nota
- El título a diez años subió unos 5 puntos básicos hasta situarse por encima del 5,1 %.
- El bono a 20 años subió 2 puntos y se situó en torno al 5,45 %.
- El Departamento del Tesoro estadounidense anunció que comprará hasta 6.000 millones de dólares en deuda pública.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo volvieron a dispararse este viernes y a tocar máximos no vistos desde hace más de dos décadas debido a la persistente preocupación por las subidas de precios en EE.UU., el crecimiento del déficit y la deuda federal o la expectativas de mayor endurecimiento monetario por parte de la Reserva Federal.
Comportamiento de los títulos a diez, veinte y treinta años
El título a diez años subió este miércoles unos 5 puntos básicos hasta situarse por encima del 5,1 %, un nivel no visto desde abril de 2006, mientras que el bono a 20 años subió 2 puntos y se situó en torno al 5,45 % una cota inédita desde abril de 2002.
El bono a 30 años escaló casi 10 puntos básicos hasta llegar al 5,4 %, un interés que no se pagaba desde abril de 2002.
Los nuevos datos del sector servicios y de manufactura en Estados Unidos publicados hoy renovaron el temor a nuevas subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, que la semana pasada aumentó por primera vez las tasas desde 2023.
Anuncio del Departamento del Tesoro estadounidense
El Departamento del Tesoro estadounidense anunció hoy precisamente que mañana jueves comprará hasta 6.000 millones de dólares en deuda pública a largo plazo, en línea con la operación que anunció el pasado 9 de septiembre para aliviar la presión sobre los costos de financiamiento de la deuda estadounidenses.
El anuncio, no obstante, decepcionó a muchos inversores, que esperaban un monto que superaría los 7.000 millones de dólares en bonos de largo vencimiento.




















