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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
Semiconductores destinados a la IA
El Salvador, Costa Rica y Panamá ya son parte de la iniciativa Pax Silica, impulsada por Estados Unidos para apuntalar la industria de semiconductores destinados a la IA, cuyo valor alcanzaría 1.2 billones de dólares en 2028. La inteligencia artificial (IA) abre paso acelerado a una de las principales industrias que le da vida: los semiconductores.
Claves de la nota
- Las ventas de semiconductores alcanzaron 795,600 millones de dólares en 2025 según la SIA
- Estados Unidos proyecta inversiones por 4 billones de dólares en centros de datos hacia 2028
- El Salvador estima un impacto económico anual de 1,229 millones de dólares por inteligencia artificial
Sólo en 2025 sus ventas alcanzaron 795,600 millones de dólares (mdd), según la Asociación de la Industria de Semiconductores (SIA, por sus siglas en inglés).
Se estima que este mercado y los gobiernos inviertan 4 billones ( trillions ) de dólares en centros de datos de IA hasta 2028.
En la actualidad, el 50% de las ventas de semiconductores ha tenido como destino los chips de IA generativa. Esta tecnología ha sido privilegiada en detrimento de fabricantes de celulares, computadoras y la industria de automoción.
“Muchos chips y memorias se están yendo hacia los centros de datos. Eso ha generado una escasez a nivel global”
explica a Forbes Centroamérica Carlos Rebellón, director de Asuntos Gubernamentales para América Latina de Intel.
El mundo demanda la IA, y está a su vez del sector que provee su materia prima: industria, cadena de suministro, infraestructura y desarrolladores.
INICIATIVA PARA LA SEGURIDAD
En diciembre de 2025, Estados Unidos lanzó la iniciativa Pax Silica, un foro que ejecuta objetivos de seguridad tecnológica e industrial. En su declaración, destaca la importancia de los aspectos físicos necesarios para la implementación de la IA, “desde los minerales críticos y la energía hasta la computación y la fabricación de semiconductores”.
Y detalla: “el futuro de la IA debe construirse sobre una base de colaboración de confianza, seguridad económica, innovación y competencia leal”.
El director ejecutivo de la iniciativa, Michael Sharp, anota en un artículo publicado en paxsilica.org, que los minerales críticos pueden provenir de Australia, África o Sudamérica; la fabricación avanzada de Estados Unidos, Europa, el sudeste asiático u Oriente Medio; y la infraestructura de la IA podría desarrollarse en varios continentes.
En junio de este año se incorporaron a Pax Silica varias naciones latinoamericanas, incluidos El Salvador, Costa Rica y Panamá.
Otros países firmantes son Argentina, Armenia, Australia, Bahréin, Chile, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Grecia, India, Israel, Italia, Japón, Kazajstán, Letonia, Lituania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Paraguay, Filipinas, Polonia, Portugal, Qatar, República de Corea, Singapur, Suecia, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, y Reino Unido.
Taiwán respalda la iniciativa, pero no es firmante. Ésa isla, que mantiene una constante tensión con China por la disputa político y territorial, posee el 6% del mercado global de semiconductores, según la SIA.
Manuel González, quien fue ministro de Comercio Exterior de Costa Rica entre 2004 y 2006, estima que Pax Silica “es de alguna manera el reempaque de algo que ya venía en la administración anterior, la Ley de Chips y Ciencia [semiconductores] lanzada por el gobierno de Biden; que, bueno, como lo hizo Biden, pues había que tirarlo a la basura”, opina.
En 2022, el expresidente estadounidense, Joe Biden promulgó la Ley de Chips y Ciencia, destinada a expandir la fabricación global de semiconductores, garantizar la cadena de suministro e impulsar redes y servicios de Tecnología de la Información y Comunicaciones (TIC), e incluía nuevos programas a través de aliados y socios.
En ese momento, Costa Rica y Panamá se sumaron. En el caso de Panamá, todo comenzaría con la revisión de la industria de semiconductores y luego se analizaría una posible colaboración. Costa Rica se unió con la Universidad de Arizona, que manejaría los fondos estatales estadounidenses para capacitación en operaciones de la industria de los semiconductores.
Ahora, Pax Silica es una iniciativa “con empresas de los Estados Unidos que van a tener el apoyo de todo su aparato estatal, para que sean estas empresas las que interactúen a lo interno de nuestros países con las contrapartes que consideren adecuadas. “Hay que ponerse en el contexto de la lucha entre dos titanes: China y Estados Unidos”, comenta González quien también fungió como canciller de Costa Rica.
Y quién está convencido de que esta nueva iniciativa busca contrarrestar La Ruta de la Seda del gigante asiático. China ha ejercido un gasto combinado (público y privado) en investigación y desarrollo de 800,000 mdd anuales, según un informe de la SIA, mientras que las empresas estadounidenses de semiconductores invirtieron 76,800 mdd.
EL MODELO SALVADOREÑO
Tras la incorporación de los países centroamericanos a Pax Silica, el subsecretario de Asuntos Económicos de Estados Unidos, Jacob Helberg, destacó que el territorio salvadoreño se ha convertido en un “atractivo para operaciones de manufactura ligera y ensamblaje, ofreciendo a las empresas estadounidenses una alternativa de bajo costo y geográficamente cercana a la producción asiática”.
La embajadora de El Salvador en Estados Unidos, Milena Mayorga, comparte con Forbes Centroamérica que la apuesta de ser parte de Pax Silica es ahorrar 50 años, tiempo que tomaría industrializarse primero para pasar luego a la era digital y de la IA.
La diplomática fue la encargada de firmar por El Salvador la incorporación a Pax Silica:
“Esto es una expresión de confianza en nuestro modelo de desarrollo tecnológico. Pax Silica nos puede brindar acceso a fondos, inversionistas, expertos, constructores y diseñadores de startups, dado que todos serán parte de esta alianza y su ecosistema”
plantea.
En su estrategia nacional, la administración de Nayib Bukele, proyecta que la IA puede aportar hasta 20% del PIB al año 2031, con un impacto económico de 1,229 mdd anuales.
Para Mayorga, “El Salvador puede probar que tiene tracking en diversos temas de tecnología, sea Blockchain, Activos Digitales, Energía Nucle





















