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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
En Nicaragua, muchas cosas pueden cambiar: los horarios, los planes y las rutinas. Pero hay un ritual que permanece: preparar la melcochita. Ese gesto de batir el café hasta lograr su característica espumita forma parte de la vida cotidiana y de la manera tan nica de disfrutar Café Presto.
Claves de la nota
- Café Presto tiene más de 60 años en la mesa de los nicaragüenses según la campaña presentada por Nestlé.
- La campaña Mi Melcochita se inspira en la vida cotidiana de rincones del país como Granada, Rivas o Estelí.
- El lanzamiento reunió a ejecutivos de Nestlé Nicaragua y al equipo de la marca alrededor del mapa del país.
Bajo el concepto «100% Actitud Nica», Nestlé y Café Presto presentaron «Mi Melcochita», una campaña que reconoce una costumbre auténtica de los hogares nicaragüenses y la convierte en un sello propio de la marca: sabor, aroma y espumita que conectan generaciones.
Cómo se prepara la melcochita
La preparación comienza con Café Presto en el fondo de la taza, azúcar y un chorrito de agua. Al batir la mezcla se forma una crema espesa y dorada; luego, al agregar el agua caliente, aparece la espumita característica de la melcochita. Un ritual que acompaña el desayuno, la pausa del trabajo y los encuentros en casa.

La melcochita despierta los sentidos: desde el sonido de la cucharita golpeando la taza, el aroma dulzón que se va generando a medida que se bate la mezcla, las tonalidades que se van despertando en la melcochita y, finalmente, el calorcito que se siente en las manos al llevar la taza a la boca y tomar el primer sorbito.
Una costumbre que pasa de generación en generación
Más que una técnica de preparación, la melcochita es una costumbre viva que se comparte entre generaciones. Tras más de 60 años en la mesa de los nicaragüenses, Café Presto presenta «Mi Melcochita», una campaña de la plataforma «100% Actitud Nica» que celebra un ritual real del consumidor y fortalece el vínculo entre la marca, la identidad local y la memoria afectiva de los hogares.
«Los nicaragüenses tienen una forma muy propia de disfrutar Café Presto: batir su melcochita hasta lograr ese sabor, aroma y espumita que reconocen como suyos. Es un ritual sencillo, pero lleno de recuerdos, orgullo y sentido de pertenencia. Con esta campaña celebramos una costumbre que nació en los hogares y que hoy también es parte de la identidad de Presto», expresó Huáscar Beltré, director de Nestlé Nicaragua.

En todos los rincones del país
La campaña «Mi Melcochita» muestra también historias inspiradas en la vida cotidiana de distintos rincones del país, como Granada, Rivas o Estelí, para demostrar que el aroma, el sabor y la espumita inconfundible de Café Presto llegan a todos los hogares de Nicaragua y siguen siendo parte de la determinación y el optimismo de quienes celebran con orgullo sus tradiciones.

El lanzamiento reunió a ejecutivos de Nestlé Nicaragua y al equipo de la marca alrededor del mapa del país, símbolo de una campaña que busca llegar a todos los hogares nicaragüenses.





















