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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
Centroamérica entra en la era del algoritmo: así cambia la lucha por la atención
El 40,5% de los latinoamericanos ya recurre principalmente a las plataformas sociales para informarse, casi el doble del 20,1% que consulta directamente sitios periodísticos. El cambio no elimina la influencia de los medios, pero entrega a los algoritmos el control del acceso a sus contenidos y obliga a marcas y empresas a revisar sus estrategias.
Claves de la nota
- El 40,5% de los latinoamericanos recurre principalmente a las plataformas sociales para informarse.
- El estudio fue elaborado por el área de Inteligencia de LatAm Intersect.
- Las identidades de usuarios de redes sociales crecieron 20,1% en Guatemala, 17,6% en Panamá y 12,3% en El Salvador.
Las redes sociales dejaron de ser únicamente espacios para conversar, entretenerse o seguir a familiares y amigos. Se han convertido en la principal puerta de acceso a la información para una proporción creciente de latinoamericanos, desplazando a los portales de noticias y modificando las reglas bajo las cuales medios, empresas y marcas compiten por la atención.
El 40,5% de los consumidores de la región utiliza las plataformas sociales como su fuente principal de información, frente al 20,1% que acude directamente a sitios web de noticias, según el estudio “De la información al compromiso: el impacto de las redes sociales en el consumo de noticias”, elaborado por el área de Inteligencia de LatAm Intersect.
La distancia es significativa: las redes prácticamente duplican a los portales informativos como punto de entrada. El dato no implica necesariamente que los usuarios hayan dejado de consumir contenidos periodísticos, sino que cada vez los encuentran menos desde la página principal de un medio y más a través de Facebook, Instagram, TikTok, YouTube u otras plataformas gobernadas por algoritmos.
En otras palabras, los medios todavía pueden conservar la autoridad sobre la información, pero ya no controlan completamente su distribución. La tendencia coincide con los resultados del Digital News Report 2026 del Reuters Institute, que este año identificó un punto de inflexión: por primera vez, las plataformas son globalmente más utilizadas como fuente de noticias que la televisión y los sitios web o aplicaciones informativas.
Las redes sociales y los servicios de video son empleados por el 54% de las personas para acceder a noticias, mientras el 51% recurre a páginas y aplicaciones de medios.
Medios mantienen la fuente y las redes son la puerta de entrada
El desplazamiento de los portales no supone la desaparición de las marcas periodísticas. El estudio de LatAm Intersect señala que el 72,5% de los usuarios sigue activamente las cuentas oficiales de medios de comunicación. La paradoja es relevante: las audiencias continúan buscando información producida por organizaciones periodísticas, pero prefieren encontrarla dentro de entornos sociales.
Allí las noticias compiten, en una misma pantalla, con publicaciones de amigos, influencers, entretenimiento, publicidad y contenidos creados específicamente para captar una atención cada vez más fragmentada. Este proceso cambia la relación entre medios y audiencias. Antes, una persona ingresaba deliberadamente a un portal, recorría su portada y seleccionaba los temas que consideraba relevantes. Ahora, buena parte de ese recorrido es sustituido por una secuencia personalizada que decide qué contenido mostrar, en qué momento y con qué frecuencia.
El desafío para los medios es evidente: aun cuando producen la información, la capacidad de llegar al público queda condicionada por algoritmos, formatos y políticas comerciales que no controlan. Para las marcas surge un desafío similar. Publicar con mayor frecuencia o estar presente en todas las plataformas ya no garantiza relevancia. La atención se obtiene cuando el contenido logra detener el desplazamiento del usuario, responder una inquietud o aportar información útil en el momento preciso.
“La atención ya no se gana simplemente estando presente en más canales. Las audiencias están tomando un rol mucho más activo, buscan, comparan, preguntan y validan antes de decidir”
explica Lívia Gammardella, directora de Marketing y Digital de LatAm Intersect. Para la especialista, las empresas necesitan entender no solo qué desean comunicar, sino dónde, cómo y en qué contexto una persona estará dispuesta a escucharlas.
Centroamérica acelera su migración digital
El fenómeno adquiere particular fuerza en Centroamérica, donde las audiencias sociales continúan expandiéndose. En el último año, las identidades de usuarios de redes sociales crecieron 20,1% en Guatemala, 17,6% en Panamá y 12,3% en El Salvador, de acuerdo con los datos recogidos por la investigación. La referencia a “identidades de usuarios” es importante: estas métricas contabilizan perfiles o registros detectados por las plataformas y no necesariamente equivalen a personas únicas.
Aun con esa precisión metodológica, las variaciones muestran la velocidad con la que crece el ecosistema digital regional. En El Salvador, el alcance publicitario potencial de TikTok entre la población adulta aumentó 23,4% en un año. La plataforma gana terreno especialmente entre las generaciones Z y Alfa, acostumbradas a informarse mediante videos breves, explicaciones visuales y contenidos que combinan noticias con códigos propios del entretenimiento.
Facebook, en tanto, conserva su capacidad para ofrecer alcance masivo y conectar con audiencias de mayor edad, mientras Instagram sobresale como un espacio de interacción y construcción de comunidades. La consecuencia para las empresas es que ya no existe una única estrategia digital capaz de funcionar con la misma eficacia en todos los canales. Replicar una publicación idéntica en Facebook, Instagram, TikTok y LinkedIn puede asegurar presencia, pero no necesariamente atención. Cada plataforma impone su propio lenguaje, ritmo de consumo y expectativa. El contenido debe adaptarse sin provocar que la identidad de la marca se fragmente o pierda coherencia.
Del lector que recibe al usuario que participa
Otro de los cambios identificados es el paso desde un consumo relativamente pasivo hacia una relación más activa con la información. El 32,3% de las personas comparte noticias semanalmente en plataformas digitales. Los usuarios ya no se limitan a recibir una noticia. La comentan, la reinterpreta





















