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Comercio asimétrico con China: ¿por qué pierde Centroamérica?
En 2019, Centroamérica cerró su balanza de bienes con China con un saldo negativo de 8,097 millones de dólares. En 2024 fueron 17,545 millones. Más del doble, en cinco años. Entre 2023 y 2024, China pasó, además, del tercer al séptimo lugar entre los destinos de exportación de Centroamérica. En un solo año.
Claves de la nota
- El saldo negativo comercial con China pasó de 8,097 a 17,545 millones en cinco años
- Centroamérica compra 25 dólares a China por cada dólar que le exporta actualmente
- Costa Rica cerró el año 2025 con un déficit comercial bilateral de 4,182.6 millones
Las cifras son del informe Comercio asimétrico con China: ¿por qué pierde Centroamérica?, publicado este año por Expediente Abierto, centro regional de investigación costarricense.
En 2024, las ventas de la región a China equivalieron a 1.31 % de lo que exportó; las compras, a 17.04 % de lo que importó. Por cada dólar que le vende al mercado chino, Centroamérica le compra unos 25, según el Informe Económico Regional 2024-2025 de la SIECA.
La brecha siguió abriéndose: al tercer trimestre de 2025, China ya representaba 18.7 % de las importaciones regionales.
Por cada dólar que vende, Centroamérica le compra 25 a China: la ruta para reequilibrar
Las cifras de los bancos centrales muestran el mismo patrón país por país. Nicaragua, con TLC vigente desde 2024, vendió 81.1 millones y compró 1,893. Honduras cerró el 2025 con un déficit de 3,133.1 millones, unos 261 millones por mes. El Salvador acumuló un déficit bilateral de 1,787.3 millones solo en el primer semestre de 2026.
Quince años después, el país que firmó primero saca cuentas
Costa Rica es el país de la región con la relación comercial más larga y más diversificada con China. Fue el primero en romper con Taipéi, en 2007; su tratado de libre comercio, el más antiguo de Centroamérica, cumplió 15 años el sábado.
Es el único que le vende a China bienes de alto contenido tecnológico – chips, dispositivos médicos – y no solo materias primas.
“Es cierto que estoy insatisfecho con la relación comercial y de inversión con China”, declaró en abril el ministro de Comercio Exterior, Manuel Tovar. “China es la segunda economía del mundo y esta relación, para mí, se ha quedado corta”.
Días antes, desde Singapur, expresó que el tratado “no ha cumplido las expectativas que se establecieron cuando comenzamos a negociar”.
El ministro comparó ese resultado con el del acuerdo con Estados Unidos: “El Cafta movió la aguja”. Con China, Costa Rica cerró el 2025 con un déficit de 4,182.6 millones de dólares y recibió 5 millones en inversión, menos de 0.1 % del total. Las empresas chinas emplean ahí a 290 personas. Las japonesas, a 6,000; las indias, a 2,500. Ninguno de esos dos países tiene tratado con San José.
Corrección uno: dejar de negociar en solitario
La primera de las cinco recomendaciones es una estrategia comercial regional coordinada. Enrique Millán Mejía, del Adrienne Arsht Latin America Center del Atlantic Council, lo argumenta en el prólogo del reporte: la negociación “aislada y fragmentada” entre países con estructuras productivas similares pero capacidades desiguales “tiende a profundizar la competencia intrarregional y debilitar la posición de negociación de cada Estado”.
Las otras cuatro recomendaciones son:
- diversificar exportaciones e inversión
- formar cuerpos técnicos en negociación y riesgo económico
- profesionalizar la diplomacia económica con inteligencia de mercados
- tejer alianzas con Estados Unidos, Europa y la banca multilateral para capturar el nearshoring
Corrección dos: el acceso se negocia producto por producto
El arancel es solo una parte del acceso. Los productos de origen animal y vegetal necesitan además protocolos sanitarios y fitosanitarios, que se negocian bien por bien y toman años. Costa Rica tiene 15 firmados – piña fresca y congelada, banano, res, cerdo, atún, langostino, entre otros – y sumó el del melón el 1 de agosto de 2025.
“Llegar al mercado chino cuesta”, dice Tovar. “Los protocolos sanitarios y fitosanitarios son complejos de cumplir”.
Panamá negoció por una vía distinta, la sectorial. Tras la salida del operador chino CK Hutchison de dos puertos vecinos al Canal, las detenciones de buques panameños en puertos chinos pasaron de unas 40 habituales a 140 en mayo, y más de 200 naves dejaron el registro. Una misión técnica viajó a Pekín: el 17 de julio se acordó renovar el Acuerdo de Transporte Marítimo de 2017. Días después, las detenciones habían bajado a 16.
Corrección tres: capacidad técnica y transparencia
En Honduras el resultado fue otro. Rompió con Taiwán en 2023 y sus exportaciones de camarón cayeron de 106 millones de dólares en 2022 a 16 millones en 2025; unas 250 fincas cerraron. El 23 de julio de 2026, el gobierno de Nasry Asfura suspendió la negociación del TLC con China.
El comisionado presidencial de Comercio Exterior, Melvin Redondo, citó “la enorme asimetría que existe en el comercio bilateral”.
El informe insiste en un frente menos visible: cuánto se negocia a puerta cerrada. En agosto de 2024, poco antes de la primera ronda con Pekín, el Ministerio de Economía salvadoreño declaró reserva por siete años sobre la negociación. Honduras hizo lo equivalente: a petición del entonces titular de Desarrollo Económico, Fredis Cerrato, el instituto de acceso a la información avaló el secreto. Frente a eso, el informe pide transparencia obligatoria para la inversión extranjera, junto con cuerpos técnicos especializados.
Lo que se mueve mientras tanto
Guatemala elevó sus ventas a Taiwán de unos 70 millones de dólares en 2021 a cerca de 126 millones en 2025. La inversión china greenfield en la región llegó a 13,100 millones en 2024; el Atlantic Council calcula que la estadounidense promedia 28,700 millones anuales y genera 65 % más empleo por cada 1,000 millones.
Margaret Myers, del Inter-American Dialogue, dijo en marzo ante el Congreso estadounidense que la región debe “sopesar seriamente el costo de la sobre dependencia de cualquier nación, incluida China”.
El tratado más antiguo de la región con China cumplió 15 años el sábado y el ministro que lo administra dice que se quedó corto. Los otros cinco países llegan a ese aniversario con déficit y sin la estrategia regional coordinada que recomienda el informe. Las cifras de 2026 dirán si algo cambió.
*El autor es reportero de Latin America Reports.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.





















