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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
Impacto de la inteligencia artificial en la economía
La demanda de memoria y hardware informático impulsada por la inteligencia artificial elevó precios de equipos de procesamiento de vídeo e información un impresionante 12.2% interanual hasta julio. Investigadores de la Reserva Federal (Fed) de Minneapolis descubrieron que la enorme demanda de memoria y hardware informático impulsada por la inteligencia artificial (IA) elevó la inflación subyacente tanto como los aranceles que el presidente Donald Trump impuso a principios del año pasado.
Claves de la nota
- Los precios de equipos de procesamiento de vídeo e información aumentaron un 12.2% interanual hasta julio.
- La inflación subyacente del PCE alcanzó un 3.3% interanual en julio, la cifra más alta desde 2023.
- Los aranceles representaban entre 0.2 y 0.4 puntos porcentuales de la inflación subyacente del PCE a fecha de julio.
Datos clave
Los aranceles, cuyos efectos apenas comienzan a reflejarse en los precios al consumidor, representaban entre 0.2 y 0.4 puntos porcentuales de la inflación subyacente del gasto en consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés) a fecha de julio, indica un análisis de la Fed de Minneapolis.
La inflación subyacente del PCE —que excluye los precios de los alimentos y la energía, a menudo volátiles— alcanzó un 3.3% interanual en julio; se trata de la cifra más alta desde 2023 y, si se deja de lado el periodo de la pandemia, la más elevada desde principios de la década de 1990.
Los precios de la ropa y el calzado experimentaron un fuerte repunte, pasando de una inflación anual del 0.3% en diciembre de 2025 al 3.5% en julio, lo que constituye una de las señales más claras de que los costes derivados de los aranceles están llegando ya a los consumidores.
La demanda de memoria y hardware informático impulsada por la inteligencia artificial elevó los precios de los equipos de procesamiento de vídeo e información un impresionante 12.2% interanual hasta julio, lo que añadió aproximadamente 0.4 puntos porcentuales a la inflación subyacente del PCE, una cifra comparable a la contribución total de los aranceles.
Qué tener en cuenta
Es probable que todavía haya más aumentos de precios derivados de los aranceles en camino. Algunos sectores fuertemente afectados por los aranceles, como el de los automóviles nuevos, aún no trasladaron totalmente los incrementos de costos, y las encuestas recientes indican que las empresas planean aplicar nuevas subidas de precios relacionadas con los aranceles.
Dato sorprendente
Los investigadores señalaron que, incluso sin aranceles, la inflación PCE subyacente se situaría un punto porcentual por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal.
Gran cifra
6.5%. Esa es la tasa anual a la que descendían los precios de los equipos de vídeo y de procesamiento de información entre 2015 y 2019, lo que convierte el aumento de precios del 12.2% registrado en esta categoría en una inversión extraordinaria impulsada por la demanda de hardware de IA.
Contexto clave
Los repuntes de precios impulsados por la IA, señalados en el informe de la Reserva Federal de Minneapolis y conocidos coloquialmente como “chipflation” (inflación de chips), se derivan de una fuerte tensión entre la oferta y la demanda en todo el sector tecnológico.
Todas las grandes empresas tecnológicas del mundo (como Microsoft, Google, Meta y Amazon, entre otras) están invirtiendo en sus negocios de IA a una velocidad vertiginosa, y todas necesitan el mismo hardware para hacerlo. La creación y el entrenamiento de modelos de IA de alto rendimiento requieren unidades centrales de procesamiento (CPU), unidades de procesamiento gráfico (GPU), memoria de vídeo (VRAM), almacenamiento, sistemas de refrigeración y otros componentes de hardware a gran escala; como consecuencia, los precios de estos artículos se dispararon, incluso para el consumidor final.
En junio, Apple aumentó los precios de sus MacBook e iPad entre un 15 y un 25%, y otras empresas como Lenovo, Dell y HP hicieron lo mismo. Los fabricantes de teléfonos inteligentes y de consolas de videojuegos también subieron sus precios.





















