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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
De acuerdo con un estudio de Mastercard, casi 9 de cada 10 consumidores en América Latina y el Caribe están listos para adoptar los pagos digitales en sus transacciones cotidianas. Sin embargo, la inclusión financiera se basa en cuanta confianza tengan las personas y MiPyMEs empresas en el uso de pagos digitales para poder planear su futuro y tener un crecimiento financiero.
Claves de la nota
- Solo el 23% de los comercios en México, Centroamérica y el Caribe acepta pagos con tarjeta.
- El 56% de negocios sin pagos digitales pierden clientes al menos una vez por semana.
- La adopción de terminales POS en Guatemala es de apenas el 7%.
La digitalización de los pagos representa una de las mayores oportunidades para impulsar la productividad y competitividad de las MiPyMEs en Centroamérica. Sin embargo, todavía existe una importante brecha en la aceptación de los pagos digitales. En México, Centroamérica y el Caribe, se estima que hay alrededor de 11 millones de comercios, de los cuales, de acuerdo con un reciente estudio de Mastercard, solo el 23% acepta pagos con tarjeta.
La Brecha de Adopción en Pagos Digitales PyMEs
A pesar de que casi 9 de cada 10 consumidores en América Latina y el Caribe están listos para los pagos digitales, solo el 23% de los 11 millones de comercios en México, Centroamérica y el Caribe acepta tarjetas. Esta brecha en la aceptación de pagos digitales PyMEs limita la inclusión financiera y el crecimiento de los pequeños negocios en la región.
El pago en efectivo es el medio principal donde la aceptación digital es limitada, según el 47% de los consumidores. En América Latina y el Caribe, el 60% de los consumidores tienen como principal medio de pago la tarjeta de débito, y el 95% de los usuarios digitales valora la seguridad al elegir cómo pagar, lo que supone una confianza como condición clave para el crecimiento.
En Centroamérica, la adopción de terminales POS entre comercios independientes y pequeños negocios alcanza apenas el 27% en Costa Rica, el 21% en Panamá y el 7% en Guatemala. Estos datos muestran que aún existe una oportunidad significativa para incorporar a más pequeños negocios al ecosistema digital.
Además, el 56% de estos comercios que no aceptan pagos digitales afirman que pierden o rechazan clientes al menos una vez por semana debido a esta limitación. Es decir, la demanda de los consumidores por pagar digitalmente ya existe; lo que se debe hacer es facilitar que más comercios puedan capturar esa oportunidad.
Desafíos y el Valor de las Soluciones Digitales
La adopción de pagos digitales por parte de las PyMEs no depende solo de la tecnología, sino del valor que estas soluciones aportan a su negocio. Factores como la confianza, la velocidad y la transparencia son determinantes al elegir sistemas de pago, lo que indica que el desafío es tanto tecnológico como de experiencia y relevancia para el comercio.
“Pero la adopción no depende únicamente de poner más tecnología en el mercado. Para las PyMEs, la decisión de aceptar pagos digitales está directamente relacionada con el valor que esas soluciones aportan a su negocio. Factores como la confianza, la velocidad y la transparencia, tienen un peso determinante al elegir soluciones de pago. Esto demuestra que el desafío no es solo tecnológico, sino también de experiencia y relevancia para el negocio” destaca Kristine Matheson, Senior VP Cluster Lead para Centroamérica en Mastercard, en entrevista con Forbes Centroamérica.
La digitalización para las micro y pequeñas empresas ya no es negociable; debe ser una decisión que las llevará a mantenerse competitivas en un entorno tan cambiante.
Para Matheson, el reto ahora es seguir desarrollando soluciones accesibles y adaptadas a las necesidades particulares de los comercios. “En la medida en que logremos ofrecer herramientas que resuelvan problemas reales y generen valor tangible, ayudaremos a cerrar la brecha de aceptación y fortalecer la competitividad de más pequeños negocios”, menciona.
Estrategias para Impulsar la Adopción de MiPyMEs
Educar a las empresas es vital para la adopción de herramientas digitales, la cual se agilizará si estas perciben su valor real en el uso. La digitalización debe convertirse en una herramienta para operar con mayor eficacia y rendimiento económico, dejando de ser percibida como un mero proyecto.
Fortalecer la Confianza y la Seguridad
Una estrategia clave, enfatizada por Matheson, es fortalecer la confianza mediante la seguridad de las transacciones, la transparencia y una administración eficiente de los recursos. Los negocios necesitan operar con confianza, protegiendo sus transacciones, sus datos y la relación con sus clientes.
Sin embargo, Matheson subraya que no existe una solución única para toda la región, por lo que es fundamental trabajar junto a las empresas para desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades específicas de cada mercado.
Ampliación del Alcance y Visibilidad Financiera
Crear herramientas que les permitan a las MiPymes llegar a más clientes es una estrategia poderosa para fortalecer su presencia en línea y construir redes que faciliten nuevas oportunidades de comercio. La digitalización de procesos es clave para que un comercio crezca de manera sostenible.
Además, la digitalización permite a las MiPymes tener visible su flujo de caja, clarificar el destino de sus recursos financieros y tomar mejores decisiones. Cuando las pequeñas empresas tienen acceso a herramientas simples, seguras y diseñadas para sus necesidades, no solo adoptan pagos digitales, sino que fortalecen su competitividad, mejoran su productividad y amplían sus oportunidades de crecimiento.
La Inclusión Financiera y el Ecosistema Digital
La inclusión financiera va más allá de solo acceder a pagos digitales; implica asegurar que más personas y pequeños negocios puedan participar plenamente en la economía digital de un país. Esto les permite acceder a diferentes oportunidades para crecer, generando valor al resolver necesidades concretas del día a día.
“La inclusión financiera se acelera a través de ecosistemas que conectan a gobiernos, instituciones financieras, empresas y comunidades. Por eso impulsar iniciativas que combinan innovación, seguridad y alianzas estratégicas para ampliar la participación en la economía digital y generar un impacto sostenible, para que más personas y pequeños negocios cuenten con los recursos necesarios para crear oportunidades, prosperar y alcanzar su máximo potencial”, señala Matheson.
El horizonte de la inclusión dependerá de que cada persona pueda cubrir lo que más valora, de forma simple y sin fronteras.
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