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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
El impacto de la inteligencia artificial en el empleo
La incorporación acelerada de la inteligencia artificial al mundo laboral está transformando la manera en que millones de personas realizan sus actividades diarias. La rapidez que proporciona la automatización puede, paradójicamente, reducir la experiencia práctica necesaria para conservar esas competencias.
Claves de la nota
- ManpowerGroup identifica el fenómeno como deskilling para describir el deterioro o pérdida de capacidades debido a la falta de práctica.
- Las empresas deben pasar de la automatización total a un modelo donde la inteligencia artificial funcione como copiloto y el humano conserve el control.
- La capacitación laboral debe asegurar que los empleados ejerciten capacidades relegadas e impulsen procesos de reskilling.
Redactar informes, resumir reuniones, procesar grandes volúmenes de información, elaborar códigos o encontrar patrones en datos son tareas que cada vez con mayor frecuencia quedan en manos de sistemas automatizados.
El fenómeno del deskilling según ManpowerGroup
Aunque esta transformación representa una oportunidad para elevar la productividad, también comienza a generar una preocupación entre las organizaciones sobre la posibilidad de que los trabajadores pierdan progresivamente algunas de las habilidades que dejaron de utilizar. ManpowerGroup identifica este fenómeno como “deskilling”, término que describe el deterioro o pérdida de determinadas capacidades debido a la falta de práctica.
El riesgo aparece cuando una actividad que antes formaba parte habitual del trabajo de una persona pasa a ser ejecutada casi exclusivamente por una herramienta tecnológica.
El desafío de la supervisión humana
El problema no está en utilizar inteligencia artificial, sino en delegar en ella funciones sin mantener la capacidad humana para supervisar sus resultados. La tecnología puede ofrecer respuestas en segundos, pero eso no garantiza que sean correctas, completas o apropiadas para cada situación.
Por ello, el nuevo desafío para las empresas consiste en pasar de una lógica de automatización total a un modelo en el que la inteligencia artificial funcione como copiloto, mientras las personas conservan el control sobre las decisiones.
Las herramientas pueden preparar un borrador, plantear alternativas o detectar tendencias, pero corresponde al trabajador analizar la información, identificar posibles errores y determinar qué decisión resulta más conveniente
En este escenario, algunas de las competencias que adquieren mayor relevancia son precisamente aquellas que resultan más difíciles de sustituir mediante algoritmos: pensamiento crítico, creatividad, comunicación, liderazgo, capacidad para solucionar problemas complejos, colaboración y criterio profesional.
La evolución de la capacitación laboral
La expansión de la inteligencia artificial también obliga a replantear la capacitación laboral. Ya no basta con enseñar a los empleados cómo utilizar una nueva plataforma o herramienta.
Las compañías necesitan asegurarse de que sus trabajadores continúen ejercitando las capacidades que podrían quedar relegadas por la automatización y, cuando sea necesario, impulsar procesos de “reskilling”.
Esto supone crear espacios de aprendizaje donde los empleados no solo aprendan a interactuar con sistemas inteligentes, sino también a cuestionar sus respuestas, reconocer sus limitaciones y verificar la información que producen.
Para ManpowerGroup, el desafío de fondo no consiste en frenar el avance tecnológico, sino en evitar que la comodidad que ofrece termine sustituyendo el aprendizaje continuo.
La inteligencia artificial puede asumir numerosas tareas, pero la capacidad de evaluar, cuestionar y decidir seguirá siendo determinante.





















