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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
Nuevos aranceles drones de EE.UU. a China
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso un arancel del 100% a determinados drones y componentes considerados sensibles para la seguridad nacional. Esta medida afecta directamente a China, reconocida como la principal potencia mundial en el sector de los drones y un proveedor clave para el mercado estadounidense.
Claves de la nota
- Estados Unidos impuso un arancel del 100% a drones y componentes sensibles de China.
- China exportó 4,95 millones de drones en 2025, valorados en US$3.100 millones.
- Estados Unidos fue el mayor destino de drones chinos por volumen, con 717.200 unidades.
Entre los productos afectados por esta nueva regulación se encuentran las aeronaves no tripuladas con un peso máximo al despegue superior a los 25 kilos, así como aquellos modelos equipados con capacidad de detección térmica. La Casa Blanca fue la encargada de anunciar esta decisión.
Adicionalmente, la medida contempla un gravamen del 25% para drones más pequeños que no poseen las capacidades mencionadas y para otros componentes específicos. Para productos originarios de la Unión Europea, Japón, Liechtenstein, Corea del Sur, Suiza y Taiwán, se aplicará un arancel del 15%. En el caso del Reino Unido, el arancel será del 10%, siempre que cumplan con los requisitos de origen establecidos por Washington.
Los nuevos aranceles entrarán en vigor 21 días después de la firma de la proclamación oficial. Sin embargo, los gravámenes correspondientes a componentes que no se consideren especialmente sensibles comenzarán a aplicarse 180 días después de la misma fecha.
China: Dominio global y controles internos
China mantiene una posición dominante en el mercado mundial de drones civiles, impulsada por fabricantes como DJI, que es el líder global del sector. El país asiático considera esta industria estratégica debido a sus amplias aplicaciones comerciales y su significativo potencial para usos militares y tecnológicos.
Según datos recopilados por la prensa local, en 2025, China exportó aproximadamente 4,95 millones de drones, lo que representó un aumento del 32,9% respecto al año anterior. El valor de estas exportaciones alcanzó los 22.300 millones de yuanes, equivalentes a unos US$3.100 millones, marcando un incremento interanual del 45%.
Ese mismo año, Estados Unidos se consolidó como el mayor destino nacional por volumen para los drones chinos, importando 717.200 unidades. Asimismo, fue el tercer mercado por valor, con 1.615 millones de yuanes, aproximadamente US$225 millones, según las cifras disponibles.
Medios chinos han señalado que, a pesar de las restricciones impuestas y los recelos de Washington por cuestiones de seguridad de datos, los drones chinos conservan una cuota considerable en los segmentos civil y comercial de Estados Unidos. Estos dispositivos se utilizan en diversas áreas como seguridad pública, bomberos, agricultura y rescates de emergencia.
La disputa actual se enmarca en un contexto de restricciones comerciales recíprocas. A principios de mes, el Ministerio chino de Comercio ya había endurecido los controles a la exportación hacia Estados Unidos de drones, componentes clave y tecnologías de doble uso. Desde entonces, estas exportaciones están sujetas a un examen individualizado más riguroso, eliminando los procedimientos simplificados de licencia.
Pekín justificó su medida argumentando la necesidad de “salvaguardar la seguridad y los intereses nacionales” y de cumplir con sus obligaciones internacionales de no proliferación. Por su parte, Washington ha intensificado en los últimos años sus controles sobre tecnologías chinas que considera sensibles.
El crecimiento del sector de drones en China también ha ido acompañado de mayores controles internos por motivos de seguridad. Desde mayo, Pekín prohíbe la venta y el alquiler de drones en la capital, y restringe su introducción por diversos medios de transporte, salvo para aparatos ya registrados. Esta situación se suma a otros frentes de la rivalidad tecnológica entre las dos mayores economías del mundo, que incluye restricciones en semiconductores, inteligencia artificial, tierras raras, cadenas de suministro y equipos de posible uso militar.





















