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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
IA de los BRICS y la propuesta de Pekín
Xi Jinping propuso crear una comunidad de IA de código abierto, una plataforma regional en la nube y fábricas inteligentes. El proyecto permitiría a Pekín extender su ecosistema tecnológico por el Sur Global, respaldado por el músculo financiero del Nuevo Banco de Desarrollo.
Claves de la nota
- China procesa cerca del 90% de las tierras raras del mundo para fabricar tecnologías avanzadas.
- Xi Jinping propuso cinco iniciativas tecnológicas durante la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi.
- Empresas chinas como DeepSeek, Alibaba y Tencent impulsan modelos de inteligencia artificial de código abierto.
China quiere que los BRICS dejen de ser solamente una coalición política y económica para transformarse también en un espacio tecnológico articulado alrededor de su propia capacidad industrial.
El presidente chino, Xi Jinping, ofreció liderar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) dentro del bloque mediante una batería de iniciativas que incluye modelos de lenguaje abiertos, infraestructura digital compartida, fábricas inteligentes, formación de talento y estándares comunes.
La propuesta, presentada durante la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi, está formulada como una estrategia de cooperación para reducir la brecha tecnológica del Sur Global.
Pero también revela una ambición geopolítica mayor: convertir la ventaja tecnológica china en la columna vertebral digital de un grupo que reúne a algunas de las economías emergentes más importantes del mundo. Pekín no propone únicamente transferir conocimiento.
Busca construir un ecosistema completo, capaz de abarcar desde la infraestructura en la nube y los modelos de IA hasta la manufactura, el entrenamiento de ingenieros y las reglas técnicas con las que operarán esos sistemas. Si esa arquitectura prospera, China podría ocupar dentro de los BRICS una posición comparable a la que Estados Unidos y sus grandes compañías tecnológicas han ejercido durante años en buena parte de la economía digital occidental.
Poder tech bajo liderazgo chino
Xi planteó cinco iniciativas para profundizar la cooperación del bloque en inteligencia artificial, comercio, industria digital, manufactura avanzada y formación de capital humano. China ofreció respaldar el desarrollo y la aplicación conjunta de grandes modelos de lenguaje, organizar seminarios especializados y programas de capacitación, y construir un ecosistema abierto para esta tecnología.
La primera contempla establecer una comunidad de IA de código abierto de los BRICS. Una segunda iniciativa prevé crear una plataforma en la nube para las industrias digitales de los países miembros. A ella se sumarían programas de entrenamiento en habilidades digitales, intercambios tecnológicos y una mayor coordinación entre empresas y sectores productivos.
China también propuso ayudar a sus socios a construir fábricas inteligentes y desarrollar estándares y normas para la transformación de la manufactura. En materia de talento, Xi planteó formar una alianza de ingenieros de los BRICS, avanzar hacia el reconocimiento mutuo de competencias profesionales y lanzar un programa de intercambio juvenil en innovación científica y tecnológica.
El alcance de la oferta muestra que Pekín no piensa la IA como un producto aislado, sino como una infraestructura económica. Los modelos de lenguaje son apenas una capa de un sistema que requiere centros de datos, capacidad de cómputo, servicios en la nube, energía, talento, financiamiento y normas compartidas. Quien provea esas capas tendrá también capacidad para influir sobre la futura organización digital del bloque.
El código abierto como vía de expansión
La elección de los modelos abiertos no es casual. Frente a los sistemas predominantemente cerrados de las grandes compañías estadounidenses, China ha convertido el código abierto y los costos más bajos en instrumentos para ampliar la adopción internacional de su tecnología.
Empresas como DeepSeek, Alibaba, Zhipu, Tencent y ByteDance han impulsado modelos que pueden ser descargados, adaptados o incorporados a soluciones locales. Esa flexibilidad resulta especialmente atractiva para países y empresas que no cuentan con los recursos necesarios para desarrollar sistemas propios ni desean depender enteramente de proveedores estadounidenses.
Para China, el código abierto funciona además como una vía de penetración tecnológica: facilita que desarrolladores, gobiernos y compañías construyan servicios sobre modelos chinos, creando dependencias y comunidades que pueden permanecer vinculadas a su ecosistema. No se trata necesariamente de imponer una plataforma única.
La apuesta consiste en convertir las tecnologías chinas en el punto de partida más accesible para la digitalización del Sur Global. La ecuación combina apertura, velocidad de despliegue y precio. Es una estrategia adecuada para competir en mercados donde el costo puede tener tanto peso como el rendimiento técnico de los modelos.
La advertencia de India
La ambición china, sin embargo, deberá convivir con las diferencias internas de los BRICS. India, anfitriona de la cumbre y también una potencia tecnológica, advirtió sobre el riesgo de utilizar la tecnología y los minerales críticos como armas geopolíticas. El primer ministro Narendra Modi pidió que los BRICS se conviertan en “creadores de normas” y defendió un desarrollo tecnológico inclusivo.
Su planteamiento tiene una lectura evidente: Nueva Delhi quiere participar en el diseño del nuevo orden digital, pero difícilmente aceptará que este quede bajo el control exclusivo de Pekín.
La tensión atraviesa las cadenas de suministro. China procesa cerca del 90% de las tierras raras del mundo y mantiene una posición dominante en minerales esenciales para la fabricación de tecnologías avanzadas. India, mientras tanto, busca ampliar su capacidad industrial y asegurar proveedores alternativos, incluso mediante acuerdos con Brasil.
“No habrá un pasado mañana si China gana la carrera de la IA”
, advierte EE.UU. Así, el proyecto tecnológico de los BRICS nace con una contradicción. El bloque quiere reducir su dependencia de Occidente, pero corre el riesgo de reemplazarla por una dependencia tecnológica más concentrada en China. Rusia, Irán y varias economías emergentes pueden considerar ventajosa una infraestructura digital menos expuesta a las restricciones de Est





















