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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
En Costa Rica, un 13,9 % de la población adulta está involucrada en actividades emprendedoras en etapas tempranas (TEA), ya sea en iniciativas de puesta en marcha o nuevos negocios que se han gestionado por hasta 42 meses. Esta información se revela en el Informe Nacional: el emprendimiento en Costa Rica GEM 2025-2026, elaborado por la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), con el apoyo del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD).
Claves de la nota
- El 13,9% de adultos en Costa Rica participa en actividades emprendedoras tempranas.
- El 83,1% emprende para ganarse la vida debido a la escasez de empleo.
- Costa Rica ocupa la posición 50 de 53 economías en el Índice de Contexto Emprendedor Nacional.
Las motivaciones para emprender combinan factores económicos y aspiracionales. El 83,1 % de las personas en emprendimientos tempranos señaló que emprende para ganarse la vida debido a la escasez de empleo; esta razón alcanza el 88 % entre las mujeres y el 77 % entre los hombres.
A la vez, el 74 % señaló que busca “marcar una diferencia en el mundo”. A este dinamismo también lo acompaña una serie de desafíos que mantiene el país para generar las condiciones que permitan a estos emprendimientos consolidarse, crecer, innovar y generar empleo.
El panorama del emprendimiento en Costa Rica
El emprendimiento en Costa Rica se caracteriza por un ecosistema activo, donde el 13,9 % de la población adulta participa en actividades tempranas, según el Informe Nacional GEM 2025-2026. Sin embargo, este dinamismo coexiste con debilidades persistentes en el entorno, lo que dificulta la consolidación y el crecimiento de los nuevos negocios en el país.
El informe 2025-2026 caracteriza el panorama de Costa Rica como el de un ecosistema emprendedor activo, pero con debilidades persistentes. Costa Rica obtuvo una calificación de 3,8 en el Índice de Contexto Emprendedor Nacional (NECI), ubicando al país en la posición 50 entre las 53 economías participantes. De las 13 condiciones del entorno evaluadas por personas expertas, solo el acceso a infraestructura física y servicios alcanza un nivel considerado suficiente.
Persisten retos en ámbitos como educación emprendedora en etapas tempranas, burocracia, transferencia de investigación y desarrollo, prioridad del emprendimiento de las políticas públicas y el acceso al financiamiento, entre otros.
El estudio identifica oportunidades para fortalecer la próxima generación de emprendimientos: la intención de iniciar un negocio en los próximos tres años pasó de 44,9 % en 2024 a 22,6 % en 2025. Además, el porcentaje de personas que, aun identificando oportunidades, no emprendería por miedo al fracaso pasó de 36,1 % en 2024 a 44,0 % en 2025, un fenómeno que también se ha registrado en la mayoría de las economías a nivel internacional.
Desafíos persistentes para el emprendimiento en Costa Rica
El ecosistema de emprendimiento en Costa Rica enfrenta importantes desafíos, evidenciados por su baja calificación de 3,8 en el Índice de Contexto Emprendedor Nacional (NECI), posicionándose en el lugar 50 de 53 economías. La falta de acceso a financiamiento, la burocracia y la escasa prioridad en políticas públicas son obstáculos clave que impiden la consolidación y el crecimiento de los negocios.
El informe también permite observar diferencias relevantes en la trayectoria emprendedora de hombres y mujeres. En 2025, la participación femenina en la actividad emprendedora temprana alcanzó el 14,9 %, frente al 13% registrado por los hombres. Sin embargo, esta relación cambia al observar los negocios establecidos: la tasa alcanza 8,2 % entre los hombres y 4,4 % entre las mujeres.
“Estos resultados nos muestran un país con un renovado dinamismo emprendedor, pero también nos plantean un desafío muy claro: lograr que esa capacidad de emprender se traduzca en empresas que permanezcan, crezcan, innoven y generen empleo”, señaló Patricia Rojas Morales, directora ejecutiva del SBD.
El informe también identifica que buena parte del aumento de la TEA se concentra en emprendimientos nacientes o de puesta en marcha, con un 9,1 %. El perfil de los emprendimientos también muestra que el dinamismo registrado se concentra principalmente en negocios de pequeña escala.
En cuanto a la actividad económica, el 45,2 % de los emprendimientos tempranos se concentra en comercio minorista, hoteles y restaurantes, seguido por servicios de salud, educativos y sociales, con 12,9 %, y manufactura, con 11,5 %.
Por otro lado, en 2025 se registró una disminución en la tasa de discontinuidad empresarial: el 6 % de la población adulta abandonó o transfirió una actividad emprendedora durante los últimos 12 meses. Entre quienes reportaron esa discontinuidad, la falta de rentabilidad fue la razón principal, con un 33,8 %.
“Los resultados muestran un mayor dinamismo emprendedor, pero se requiere de políticas y estrategias de apoyo específicas para fortalecer la transición a la estabilidad del negocio”, señaló Arianna Tristán, subdirectora ejecutiva de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).
Las percepciones muestran una base de capacidades sobre la cual seguir construyendo: el 65,9 % considera contar con los conocimientos y habilidades necesarios para emprender, frente al 75,4 % de 2024.





















