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Guatemala incorpora etanol a la gasolina para diversificar su matriz
Guatemala puso en marcha la gasolina E10, con una mezcla de 10 % de etanol en la gasolina regular. El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura acompañó al Gobierno de este país en el desarrollo de políticas y regulaciones vinculadas con los biocombustibles.
Claves de la nota
- Guatemala implementó la gasolina E10, que incorpora un 10 % de etanol en la gasolina regular tras un proceso de cuatro décadas.
- El país invierte USD 2 000 millones en importar combustibles fósiles debido a su dependencia externa.
- Durante 2025, las Américas produjeron 103,1 millones de metros cúbicos de bioetanol, equivalentes al 79 % de la producción mundial.
Guatemala dio un paso en firme en el desarrollo de los biocombustibles líquidos con la puesta en marcha de la gasolina E10, que incorpora un 10 % de etanol en la gasolina regular y representa un avance significativo en la diversificación de su matriz energética y en el impulso de combustibles renovables para el transporte.
La implementación del E10 se da tras un proceso de cuatro décadas, iniciado con la aprobación en 1985, de la legislación que permitió incorporar etanol a los combustibles guatemaltecos y que dio paso a distintas etapas hasta concretar su aplicación.
A Guatemala le ha costado 40 años de implementación esta ley.
Finalmente empezó a utilizar un combustible renovable, algo muy positivo para el país.
Se está pensando en disminuir emisiones, mejorar la calidad del aire y sobre todo fortalecer la seguridad energética, dijo Aida Lorenzo, Directora Ejecutiva de la Asociación de Combustibles Renovables de Guatemala, organización miembro de la Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos, cuya secretaría técnica está a cargo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.
Asesoramiento técnico y perspectivas regionales
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura asesoró al gobierno de Guatemala en la política y regulaciones técnicas para la gasolina E10, destacando un hito histórico de diversificación energética con beneficios económicos y ambientales para Centroamérica.
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura se encargó de asesorar en los últimos años al gobierno de Guatemala en el diseño de la política y las regulaciones técnicas para dar este importante paso.
Guatemala está marcando un hito histórico convirtiéndose en el primer país de Centroamérica en incorporar un E10. Esto traerá beneficios para su agro, su ambiente y su economía. El IICA jugó un rol técnico, asesorando al país en cuatro planos: dictado de la normativa técnica regulatoria, comunicación en el tema, capacitación de funcionarios e intercambio de buenas prácticas con otros países
explicó Agustín Torroba, especialista internacional en Biocombustibles del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura y secretario técnico de la Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos.
La incorporación del etanol adquiere especial relevancia en Guatemala, debido a su dependencia de combustibles fósiles importados, por lo que el uso de un combustible renovable contribuye a diversificar las fuentes de abastecimiento del sector transporte.
Guatemala es 100 % importador de combustibles fósiles, nos cuesta USD 2 000 millones importar la gasolina y con la crisis geopolítica en torno al petróleo, esto viene a alivianar el consumo de los combustibles fósiles, agregó Aida Lorenzo.
La implementación del E10 se vincula así con uno de los principales desafíos que atraviesan los países de la región: avanzar hacia sistemas energéticos más diversificados y con una menor exposición a la volatilidad de los mercados internacionales de combustibles fósiles.
Desarrollo de los biocombustibles en las Américas
El avance guatemalteco se inscribe en un proceso de expansión de los biocombustibles líquidos en el continente americano, respaldado por informes técnicos y un crecimiento regional sostenido.
De acuerdo con el estudio Estado de los Biocombustibles Líquidos en las Américas 2026, elaborado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, el desarrollo de los biocombustibles en las Américas presenta volúmenes elevados, aunque con diferencias importantes entre regiones.
Mientras el Cono Sur y los países del norte del continente cuentan con mercados desarrollados, América Central presenta todavía un desarrollo más incipiente.
El informe señala también que las políticas públicas han sido herramientas fundamentales para el desarrollo del bioetanol y el biodiésel en los países de las Américas.
Estas políticas han evolucionado desde los tradicionales esquemas de incorporación de biocombustibles hacia instrumentos que también buscan reconocer y valorizar sus atributos ambientales.
Durante 2025, las Américas produjeron 103,1 millones de m³ de bioetanol, equivalentes al 79 % de la producción mundial.
En biodiésel, la producción regional alcanzó los 27,5 millones de m³, alrededor del 40 % del total global.
En conjunto, más de dos tercios de la producción mundial de biocombustibles líquidos se concentra actualmente en las Américas, favorecida tanto por la disponibilidad de materias primas como por las políticas públicas desarrolladas durante las últimas décadas.
Beneficios económicos y perspectivas de precio
La implementación del E10 en Guatemala genera expectativas de reducción en precios mediante exenciones impositivas y optimización de costos para el consumidor final en las gasolineras.
Este escenario, el caso de Guatemala adquiere particular relevancia como parte del proceso de consolidación de los mercados de biocombustibles en Centroamérica.
Y es que según explicó Aida Lorenzo, la implementación del E10 tiene implicaciones económicas positivas, debido a que el alcohol utilizado como componente de la mezcla no paga el impuesto derivado del petróleo, lo que representa una reducción de 0,46 quetzales aproximadamente 6 centavos de dólar por galón asociada a este concepto.
También se espera, según estimaciones del Ministerio de Energía y Minas, una reducción adicional en el precio final de la gasolina de 0,50 quetzales unos 6,6 centavos de dólar por galón, acotó.
La referente del sector renovable guatemalteco remarcó la importancia de que estos beneficios puedan llegar al consumidor.
Ojalá esto se vea reflejado en las gasolineras, en las surtidoras, porque al final es un beneficio para los consumidores, dijo.
La puesta en marcha del E10 en Guatemala cuenta con el respaldo de la experiencia acumulada en otros mercados de la región.
Tenemos toda la experiencia técnica de todos los países de Mesoamérica, 50 años de experiencia en donde se ha comprobado que en la mezcla del 10 % el E10 es seguro para los motores, concluyó Aida Lorenzo.





















