Escuchar esta nota
Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
La corrupción pública y privada en Honduras es un flagelo de vieja data que, según sectores como la Iglesia católica, es una de las principales causas de la pobreza en que viven más del 60 % de los diez millones de habitantes que tiene el país.
Claves de la nota
- Presidente Nasry Asfura enviará anteproyecto de Ley Anticorrupción al Congreso Nacional.
- La corrupción afecta a más del 60% de los diez millones de habitantes de Honduras.
- Se han cerrado 16 instituciones estatales como parte de un ordenamiento presupuestario.
Presidente Asfura impulsa la Ley Anticorrupción Honduras
El presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, anunció que enviará al Congreso Nacional un anteproyecto de Ley Anticorrupción. Esta iniciativa, elaborada junto al sector privado y la justicia, busca fortalecer la transparencia y la institucionalidad del país centroamericano, combatiendo un flagelo que afecta a gran parte de la población.
“Dentro de pronto les vamos a presentar la Ley Anticorrupción, ley que tenemos que fortalecerla todos”, indicó Asfura en un comunicado divulgado por el Ejecutivo.
La iniciativa se trabaja en conjunto con el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), principal cúpula patronal de Honduras, la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio Público (Fiscalía). El objetivo es estructurar mecanismos de prevención, control y combate a la impunidad en el país.
Fortalecimiento institucional y estabilidad política
La propuesta del mandatario Nasry Asfura busca garantizar el respeto a la independencia de los poderes del Estado —Ejecutivo, Judicial y Legislativo— y de los organismos contralores. Esto incluye al Tribunal Superior de Cuentas y al Instituto de Acceso a la Información Pública, pilares fundamentales para la transparencia.
“Si nosotros respetamos esa independencia (…) y a los entes contralores, el país va a cambiar”, subrayó Asfura, quien defendió además la necesidad de lograr estabilidad política para generar seguridad jurídica y atraer confianza al país.
En ese contexto, destacó que en lo que va de su gestión, iniciada el pasado 27 de enero, han sido cerradas 16 instituciones estatales como parte de un proceso de ordenamiento presupuestario e institucional.
“Si nosotros, los políticos, no entendemos que debemos encauzarnos en esa seguridad política (…) de la que se deriva la seguridad jurídica y todo lo que queremos en seguridad, va a ser muy difícil que Honduras salga adelante”, enfatizó, a la vez que reiteró que el fortalecimiento institucional, la lucha contra la corrupción y el ordenamiento del Estado deben ser políticas de largo plazo.
“No se construye en cuatro años, se construye en mucho tiempo. Pero para eso nos necesitamos todos, especialmente nosotros los políticos, para que podamos ordenar y ver un futuro claro para Honduras”, concluyó.
El impacto de la corrupción y esfuerzos pasados
La corrupción pública y privada en Honduras es un flagelo de vieja data que, según sectores como la Iglesia católica, es una de las principales causas de la pobreza en que viven más del 60 % de los diez millones de habitantes que tiene el país.
La corruptela, que no cesa en el país, ha salpicado a pasados gobiernos, y sus niveles son tan altos, que se tiene que pedir la ayuda internacional para reducirla. Sin embargo, analistas señalan que esto no se ha logrado por falta de una verdadera voluntad política.
La expresidenta Xiomara Castro, quien concluyó su mandato de cuatro años el pasado 27 de enero, llegó al poder con la promesa de instalar una Comisión Internacional contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (CICIH). Este mecanismo, sin embargo, no logró concretarse con la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Las negociaciones estuvieron marcadas por distintos obstáculos, entre ellos la falta de aprobación por parte del Parlamento hondureño de reformas al Código Procesal Penal reclamadas por la ONU. Esto incluía la revisión de las disposiciones sobre inmunidad parlamentaria, un punto clave en las discusiones.





















