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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
La apuesta por la modernización tecnológica no es sólo una tendencia, sino el camino que podría convertir a la Centroamérica en un referente
Claves de la nota
- El mercado regional de banca abierta alcanzó USD 2,938 millones en 2024 con proyección del 28,8%.
- CLAI Payments procesó más de 325 millones de transacciones en Centroamérica en el primer semestre de 2026.
- Se prevé que el mercado latinoamericano de ciberseguridad alcance USD 9,54 mil millones en el año 2025.
Open Finance y la inteligencia artificial: el salto estratégico que Centroamérica no puede postergar
En un momento en que el Open Finance redefine el panorama financiero latinoamericano, Centroamérica enfrenta el reto de modernizar su infraestructura tecnológica para no quedar rezagada. El mercado regional de banca abierta alcanzó un valor estimado de USD 2,938 millones en 2024 y proyecta un crecimiento anual de 28,8% hacia 2030.
Sin embargo, en países como Costa Rica, Panamá y Guatemala, la digitalización financiera aún se encuentra en una etapa temprana.
“Para que la Inteligencia Artificial y el Open Finance generen valor real en la banca centroamericana, el desafío no es solo adoptar la tecnología, sino construir la base operativa y de datos que permita escalar con seguridad”
declaró en entrevista para Forbes Centroamérica Albeiro Cortés, CEO de CLAPI Payments.
“Nuestra visión es facilitar que las entidades financieras pasen de un rezago tecnológico a posiciones de liderazgo competitivo”.
Para Cortés, la inteligencia artificial juega un papel fundamental en la evolución de la banca centroamericana, necesario para avanzar hacia modelos financieros más predictivos, eficientes y personalizados especialmente en áreas como prevención de fraude, análisis transaccional, automatización operativa, gestión de riesgos y mejor de la experiencia del usuario.
La inteligencia artificial comienza a consolidarse como una herramienta estratégica para el sector financiero.
Aunque en 2025 solo alrededor del 8% de los bancos de la región habían integrado completamente la IA a nivel estratégico, la mayoría ya avanza más allá de las fases piloto y se espera que esta tecnología desempeñe un papel central en las operaciones bancarias y la relación con los clientes durante los próximos años.
Cortés comenta que un ejemplo de esto es la integración de capacidades de IA en ecosistemas interoperables que, mediante ciertos modelos permiten analizar dinámicamente la historia transaccional para generar scores de probabilidad de fraude precisos. Esto convierte la información en decisiones accionables, permitiendo a bancos y cooperativas innovar con velocidad sin comprometer la confianza del usuario final.
Este escenario también está impulsando mayores inversiones en ciberseguridad. Se estima que el mercado latinoamericano alcanzará un valor de USD 9,54 mil millones en 2025 y crecerá hasta USD 13,35 mil millones en 2030, impulsado por la necesidad de proteger ecosistemas financieros cada vez más conectados.
Infraestructura como columna vertebral
La modernización tecnológica no se limita a aplicaciones aisladas, sino a plataformas capaces de conectar canales, intercambiar información y fortalecer la seguridad. CLAI Payments procesó más de 325 millones de transacciones en Centroamérica durante el primer semestre de 2026, reflejo de un mercado que exige soluciones escalables y confiables.
Cortés enfatiza que la infraestructura es el habilitador principal.
“El futuro de la IA en la banca no estará únicamente en tener modelos avanzados, sino en integrarlos de manera segura dentro de operaciones críticas”
, mencionó Cortés.
Fintech y bancos: colaboración, no competencia
Las fintech están son un factor clave como motores de innovación dentro del ecosistema financiero, al introducir nuevos modelos de servicios, mayor agilidad y soluciones.
El CEO de CLAI subraya que las fintech no deben verse como rivales, sino como aliados estratégicos,
“El futuro del sistema financiero no está en una competencia entre bancos tradicionales y fintech, sino en una mayor colaboración entre ambos ecosistemas”.
Los bancos en Centroamérica han mostrado una apertura creciente hacia la digitalización, impulsados por cambios en el comportamiento de los consumidores, la aplicación de nuevos competidores y la necesidad de ofrecer experiencias financieras más ágiles.
Sin embargo, la transformación todavía requiere avanzar en algunos aspectos fundamentales:
- modernización tecnológica,
- integración de sistemas,
- fortalecimiento de la seguridad y
- desarrollo de modelos que permitan una mayor interoperabilidad.
La confianza del usuario es otro eje central. Se deben integrar estándares internacionales como PCI DSS, los cuales protegen los datos de los titulares de tarjetas con 12 requisitos prescriptivos; e ISO/IEC 27001, crea un sistema de gestión de seguridad para toda la organización, para garantizar seguridad desde el diseño.
“La confianza del usuario será el resultado de combinar tecnología segura, transparencia y experiencias digitales simples”
, afirmó Cortés.





















