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Voz generada con inteligencia artificial por ElevenLabs. El texto es de la redacción de Finanzas y Negocios.
La decisión de la Reserva Federal y el impacto en Centroamérica
El 16 de septiembre, la Reserva Federal llevó su tasa al rango de 3.75% a 4%. La inquietud que suele acompañar a estos anuncios es una eventual escasez del crédito. Cuando el dólar se aprecia alrededor de 3.5% o más en un año frente a las monedas de los socios comerciales de Estados Unidos, el financiamiento externo de la banca regional cambia de comportamiento.
Claves de la nota
- La Reserva Federal llevó su tasa al rango de 3.75% a 4% el pasado 16 de septiembre.
- El financiamiento externo de la banca regional suele crecer cerca de 8.5% en años normales.
- A septiembre de 2026, el índice amplio del dólar publicado por la Fed ha bajado 0.7%.
Cuando se contrae, los bancos en Centroamérica terminan el año con menos dólares del exterior para prestar que al inicio. El riesgo mayor para el crédito de la región aparece cuando el dólar se aprecia cerca de 3.5% en un año. A septiembre de 2026 ha bajado 0.7%. Haga su cálculo, antes de seguir leyendo.
El costo de la tasa y la evidencia histórica
Tome su deuda a tasa variable y multiplique por 0.25%. Eso es lo que le cuesta, en un año, la decisión que la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) tomó el 16 de septiembre, cuando llevó su tasa al rango de 3.75% a 4%. Con 50 mdd el monto llegaría a 125 mil dólares, y si la Fed continuara hasta acumular una subida de 1% la cifra alcanzaría medio millón de dólares.
Es un costo que molesta y que puede representar un presupuesto. La inquietud que suele acompañar a estos anuncios es una eventual escasez del crédito. La evidencia histórica ofrece, por ahora, una respuesta tranquilizadora, junto con una señal concreta que conviene seguir.
Se revisaron casi veinte años de datos del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), sobre cuánto dinero otorga en préstamo la banca internacional, en forma trimestral, desde 2007, a los bancos de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.
La intención era encontrar el impacto de las decisiones de la Fed, con respecto a la tasa, pero por si sola dice muy poco sobre cuánto dinero externo llega después a la banca de la región, mientras que el dólar aparece una y otra vez como la señal que anticipa esos flujos.
El gatillo del dólar y su comportamiento en la región
El gatillo es un dólar 3.5% más caro Cuando el dólar se aprecia alrededor de 3.5% o más en un año frente a las monedas de los socios comerciales de Estados Unidos, el financiamiento externo de la banca regional cambia de comportamiento. Ese financiamiento es el saldo de dólares que los bancos internacionales mantienen prestados a los bancos de la región.
Cuando se contrae, los bancos centroamericanos terminan el año con menos dólares del exterior para prestar que al inicio, porque sus acreedores de afuera cobraron más de lo que renovaron. En años normales ese saldo crece cerca de 8.5% y se contrae una vez de cada quinquenio.
Con un dólar fuerte deja de crecer y se contrae con una frecuencia intermitente, con caídas que rondan entre 11% y 20%. El registro más duro es el de 2008, el año de la quiebra de Lehman Brothers, pero cuando se excluye esa crisis el patrón se mantuvo con menor intensidad. Estas cifras describen lo que ya ocurrió, que suele ser mejor consejero que lo que uno espera que ocurra.
Dónde está el dólar hoy y qué esperar del crédito
A septiembre de 2026 el gatillo está apagado. El índice amplio del dólar que publica la Fed promedió 119.2, frente a 120.0 un año antes, lo que equivale a una baja de 0.7%. Con el dólar en ese terreno, la historia apunta al escenario tranquilo.
La subida de septiembre encarece la deuda a tasa variable y, por ahora, llega sin la señal que ha precedido a los años de crédito escaso. Para que esa señal se active, el índice tendría que subir en los próximos meses a la zona de 124 a 125.
En caso contrario, un banco al que le entra menos dinero de afuera sigue prestando, pero empieza a elegir si renueva completo a sus mejores clientes o le recorta el monto a los demás y acorta plazos. El ajuste empieza por la cantidad, y el efecto sobre la tasa llega más tarde.
El supuesto de trabajo razonable para ese caso es que le renueven entre 10% y 20% menos de lo que se le vence en doce meses. Con 50 mdd por renovar, eso es tener identificados entre 5 y 10 mdd de otra fuente, una cifra de otro orden frente a los 125 mil dólares que cuesta la subida de la Fed.
Tres cosas que conviene mirar
La primera es la variación del dólar en los últimos doce meses, que se puede observar en los Datos Económicos de la Reserva Federal (FRED, por sus siglas en inglés); la segunda, es el monto que su banco está renovando a clientes comparables, que se obtiene en la propia entidad financiera; la tercera es el plazo que está dispuesto a dar, que suele moverse antes del precio.
Mientras el índice se mantenga lejos de 124, la decisión de septiembre es un asunto de costo y se resuelve en el presupuesto. Si se acerca a ese nivel, pasa a ser un asunto de disponibilidad, y conviene haber hecho la cuenta antes.
El autor es Economista especializado en finanzas, ciencia de datos y Project Management. Se desempeña como Gerente Financiero en Henley & Partners y como profesor en Quality Leadership University.
Preside además la Comisión de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE) Joven. Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.





















