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- Muhammad Ibrahim realizó en Asunción, Paraguay, una presentación sobre el trabajo que está realizando el IICA con los países y afirmó que los efectos sobre los territorios dependerán de factores como la existencia de alertas tempranas, seguros agropecuarios, financiamiento y coordinación.
El escenario histórico de estrés meteorológico debido al fenómeno de El Niño generará cambios en la productividad agropecuaria en el continente, advirtió el Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Muhammad Ibrahim, ante los ministros que integran el Consejo Agropecuario del Sur (CAS).
Claves de la nota
- Centroamérica y el Caribe concentrarán las mayores caídas en productividad agropecuaria mientras que parte del Cono Sur podría registrar aumentos.
- El fenómeno de El Niño continuará hasta junio o julio de 2027 mostrando un comportamiento diferenciado en la región.
- El Consejo Agropecuario del Sur es el foro integrado por los ministros de Agricultura de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
El impacto del fenómeno de El Niño en la agricultura
El Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, Muhammad Ibrahim, precisó que el fenómeno de El Niño se presenta esta vez con características diferentes y más severas que en ocasiones anteriores y requiere respuestas territoriales diferenciadas, preparación y acción anticipatoria, temas en los que está trabajando el IICA con los países del continente.
Precisó, en ese sentido, que Centroamérica y el Caribe concentrarán las mayores caídas en productividad agropecuaria mientras que parte del Cono Sur podría registrar aumentos.
Los ministros del CAS mantuvieron una reunión en Asunción, Paraguay, donde se realiza esta semana la 28ª Conferencia de la Comisión Regional para las Américas de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), institución clave para la seguridad alimentaria y el comercio global de productos agropecuarios.
Participaron el Ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua de Bolivia y presidente pro tempore del CAS, Óscar Mario Justiniano; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, Sergio Iraeta; el ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Carlos Giménez; el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Alfredo Fratti; y la Asesora del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil, Sibelle de Andrade Silva. También asistió el representante del IICA en Brasil, Gabriel Delgado, quien ejerce la secretaría técnica del CAS en nombre del organismo hemisférico.
El CAS es el foro de consulta y coordinación de acciones regionales, integrado por los ministros de Agricultura de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Constituye un ámbito clave para la definición de una agenda agropecuaria común, desde hace más de 20 años.
Actuar antes de la crisis
Ibrahim hizo una detallada exposición acerca de la tarea anticipatoria destinada a generar resiliencia ante El Niño que se está realizando desde la cooperación técnica del IICA.
“Fortalecer la resiliencia frente a El Niño exige anticipar sus efectos y coordinar respuestas, para lo cual se debe entender cómo se propagan los impactos y aprender de las experiencias previas para actuar antes de que los riesgos se conviertan en crisis”
dijo.
“En el IICA estamos convencidos de que es crucial actuar colectivamente para llevar la evidencia a la acción en temas críticos frente al impacto de El Niño, como la gestión del agua”
agregó.
El Director General del IICA explicó que el fenómeno altera los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones y que la capacidad de respuesta depende de factores como la existencia de alertas tempranas, seguros agropecuarios, financiamiento y coordinación.
“Los impactos del fenómeno en los sistemas agroalimentarios -sostuvo- podrán verse en precios, ingresos de los agricultores, medios de vida y seguridad alimentaria. La magnitud de esos impactos no solo dependerá de la intensidad del fenómeno, sino también de la exposición, las vulnerabilidades y la capacidad de respuesta de cada territorio”.
El Niño -que según las proyecciones continuará hasta junio o julio de 2027- muestra un comportamiento diferenciado en la región: más seco en Centroamérica y el Caribe y más lluvioso en la costa del Pacífico de Ecuador y Perú y en el Cono Sur.

Ibrahim explicó que, por ese motivo, se espera que caigan los rendimientos en Centroamérica de cultivos como maíz y arroz, mientras que en Argentina podrían elevarse las cosechas de trigo, maíz y oleaginosas.
“El promedio regional es levemente positivo por el peso de Brasil y Argentina, pero oculta pérdidas en países, productos y hogares que dependen de la agricultura de secano”, puntualizó.
A través de su Plataforma de Análisis y Acción Estratégica para las Políticas Públicas y la Institucionalidad de los Sistemas Agroalimentarios (PAESA), que genera información para promover acciones e intervenciones en los sistemas agroalimentarios de las Américas, el IICA está capturando evidencia y recursos sobre El Niño en la región.
Así, el organismo está convirtiendo la información dispersa en material de análisis que permite conectar la evidencia meteorológica y agroalimentaria y preparar respuestas, explicó Ibrahim.
Durante la reunión del CAS, Máximo Torero, economista de FAO, realizó también una presentación sobre el impacto de El Niño en la productividad agropecuaria del continente, en la que indicó que los efectos serán muy heterogéneos. “Habrá ganadores y perdedores”, advirtió.
Los ministros asistieron además a la presentación de las predicciones meteorológicas elaboradas por expertos para el Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur (PROCISUR).




















